
El hombre vive entre tumbas.Nadie puede controlarlo.La sociedad lo expulsò, la familia lo olvidò.
Pero Jesùs cruza el mar solo para llegar a èl.
Los demonios gritan, pero Jesùs habla con autoridad.
El hombre cae a sus pies.
Minutos despuès, està vestido, cuerdo y sentado.

El Dios que me encuentra cruza tormentas solo para rescatar un alma.
y aquel hombre, que nadie querìa, se convierte en el primer misionero de Decàpolis.
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