
Zaqueo sube a un àrbol. Es pequeño, nadie lo deja pasar.
Solo quiere ver a Jesùs pasar…pero Jesùs se detiene .
Mira hacia arriba: «Zaqueo, desciende pronto, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.»

Entre tanta gente, Dios lo vio a èl.
Entre tantas voces, llamò su nombre.
El Dios que me encuentra no pasa de largo ante los que solo querìan mirar desde lejos.
Ese dìa, Zaqueo bajò del àrbol…y subiò a una nueva vida.
Deja un comentario