
Saulo cabalga lleno de ira, convencido de servir a Dios mientras destruye a los suyos. Pero una luz màs fuerte que el mediodìa cae sobre èl.
Cae al suelo confundido, humillado.
y entonces escucha una voz: Saulo, Saulo, ?Por què me persigues?

El Dios que me encuentra no teme interrumpir los caminos equivocados. En un instante, el perseguidor se convierte en apòstol.
En su ceguera, Saulo finalmente ve.
A veces Dios apaga nuestra luz para que podamos ver su gloria.
Lo que parecìa un final, fue el nacimiento de Pablo, el hombre que cambiarìa la historia.
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