
Gedeòn trilla trigo para esconderlo, temiendo al enemigo. Se siente dèbil, indigno, inseguro. Pero el àngel del Señor se le aparece y le dice: «!Varòn esforzado y valiente !»

Gedeòn mira alrededor , pensando que se equivocaron de persona. Pero Dios ve algo que èl mismo no puede ver.
No ve al cobarde, ve al conquistador.
El Dios que me ve no llama a los calificados; califica a los que llama.
y en medio del miedo, Su Presencia convierte lo pequeño en poderoso.
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